martes, 6 de noviembre de 2007

Gerhard Richter.
¿Cómo seré yo
cuando no sea yo?
Cuando el tiempo
haya modificado mi estructura,
y mi cuerpo sea otro,
otra mi sangre,
otros mis ojos y otros mis cabellos.
Pensaré en ti, tal vez.
Seguramente,
mis sucesivos cuerpos
-prolongándome, vivo, hacia la muerte-
se pasará de mano en mano,
de corazón a corazón,
de carne a carne,
el elemento misterioso
que determina mi tristeza
cuando te vas,
que me impulsa a buscarte ciegamente,
que me lleva a tu lado
sin remedio;
lo que la gente llama amor, en suma.
Y los ojos
-qué importa que no sean estos ojos-
te seguirán a donde vayas, fieles.
Ángel González .

martes, 30 de octubre de 2007

Es el retrato de una relación. Es la expresión de la fe que un niño deposita en sus padres y de la violencia que se establece entre el fuerte y el débil.

sábado, 27 de octubre de 2007

El hombre lo vive todo a la primera y sin preparación. Como si un actor representase su obra sin ningún tipo de ensayo. Pero ¿qué valor puede tener la vida si el primer ensayo para vivir es ya la vida misma? Por eso la vida parece un boceto. Pero ni siquiera un boceto es la palabra precisa, porque un boceto es siempre un borrador de algo, la preparación para un cuadro, mientras que el boceto que es nuestra vida es un boceto para nada, un borrador sin cuadro. Lo que sólo ocurre una vez es como si no ocurriera nunca. Si el hombre sólo puede vivir una vida es como si no viviera en absoluto.

viernes, 26 de octubre de 2007

Quien busque el infinito que cierre los ojos. El gozo que le inunda requiere oscuridad.
Se sentía atraída por esa debilidad como por el vértigo. Atraída porque ella misma se sentía débil.

- ¿Qué quieres que haga por tí?

-Quiero que seas viejo, que seas débil tan débil como yo.

Cada uno de ellos habían creado un infierno para el otro, pese a que se querían; el error no residían en ellos, en la inestabilidad de sus sentimientos, sino en que no congeniaban porque él era fuerte y ella débil.

- Vértigo. Embriagador, el insuperable deseo de caer. Podríamos llamarlo la borrachera de la debilidad. Uno se percata de su debilidad y no quiere luchar contra ella, sino entregarse.

"La insoportable levedad del ser", Milan Kundera

Mic y Mau (Carlos Pazos y Luis Ros), 2006, fotografía, 70x45 cm.

"El cuerpo".

El famoso pintor Salvador Dalí y su mujer Gala, cuando eran ya muy mayores, tenían un conejo amaestrado al que querían mucho y que no se alejaba nunca de ellos. En una ocasión tenían que hacer un largo viaje y estuvieron discutiendo hasta muy entrada la noche qué hacer con el conejo. Era complicado llevarlo y era difícil confiárselo a alguien, porque el conejo desconfiaba de la gente. Al día siguiente Gala cocinó y Dalí disfrutó de una comida excelente hasta que comprendió que estaba comiendo carne de conejo. Se levantó de la mesa y corrió al retrete donde vomitó al amado animalito, al fiel amigo de su vejez. En cambio Gala estaba feliz de que aquel a quien amaba hubiera penetrado en sus entrañas, la acariciara y se convirtiera en parte del cuerpo de su ama. No existía para ella una realización más perfecta del amor que la de comerse al amado. En comparación con esta fusión de los cuerpos, el acto sexual le parecía sólo una ridícula cosquilla.

miércoles, 24 de octubre de 2007


martes, 23 de octubre de 2007

El deseo de autodestrucción creció lentamente y un buen día ya no fue capaz de resistirlo.
Mil veces quiso rebelarse y gritar, pero nunca se decidió porque tenía una voz muy débil que en los momentos de enfado se le trababa. Era más débil que los demás y estaba permanentemente ofendida. Cuando sobre una persona cae un mal, la persona lo lanza lejos de sí, hacia otro. A eso se le llama conflicto, disputa o venganza. Pero una persona débil no tiene fuerzas para deshacerse del mal que cae sobre ella, su propia debilidad le ofende y le humilla y se encuentra totalmente indefensa ante ella. No le queda otra posibilidad que la de destruir su debilidad junto consigo misma. Así fue como nació su sueño sobre su propia muerte.

lunes, 22 de octubre de 2007


Camino; franja de tierra por la que se va a pie. El camino es un elogio del espacio. Cada tramo del camino tiene sentido en sí mismo y nos invita a detenernos. Antes de que los caminos desaparecieran del paisaje, desaparecieron del alma humana; el hombre perdió el deseo de andar, de caminar con sus propias piernas y disfrutar de ello. Ya ni siquiera veía su vida como un camino, sino como una carretera; como una línea que va de un punto a otro punto. El tiempo de la vida se convirtió para él en un simple obstáculo que hay que superar a velocidades cada vez mayores.

Louise Bourgeois.

  • Es la moderna condición humana que trata el dolor de no poder expresarse correctamente.No poder expresar su lado más íntimo, su incosciente, no poder confiar suficientemente en el mundo para expresarse directamente a él, la de tratar de conservar la cordura en esta situación, y sólo conseguir estar cuerdo momentaneamente al expresarse. Todo el arte surge a partir de los terribles fracasos y necesidades que sentimos, de la dificultad de ser uno mismo, porque uno se encuentra abandonado.La necesidad de ser reconocido, que no se ve satisfecha. El arte es una manera de reconocerse, y por ello siempre será moderno.
  • Algunos estamos tan obsesionados con el pasado que morimos sepultados por él. Puede que lo que intenten sea reconstruir algún elemento del pasado para sí exorcizarlo, razón por la que el pasado tiene, para muchos un enorme poder y belleza.
  • De repente tenía este gigantesco espacio a cielo abierto para mí sola y empecé a hacer estas figuras erguidas."Me siento tan sola que estoy reconstruyendo a esta gente a mi alrededor". Reconstruye a las personas de las que se había segregado. Los hecha de menos, como si sufriera algún tipo de dolor fantasma. Los reconstruye como prótesis, como bastones,...
  • La casa es el escenario en que el espectador ya está implicado. El espectáculo de la vida cotidiana, el culebrón de la familia.

domingo, 21 de octubre de 2007

El homo sentimentalis no puede ser definido como un hombre que siente (porque todos sentimos), sino como un hombre que ha hecho un valor del sentimiento. A partir del momento en que el sentimiento se considera un valor, todo el mundo quiere sentir; y como a todos nos gusta jactarnos de nuestros valores, tenemos tendencia a mostrar nuestros sentimientos. Es parte de la definición de sentimiento el que nazca en nosotros sin la intervención de nuestra voluntad, frecuentemente contra nuestra voluntad. En cuanto queremos sentir el sentimiento ya no es sentimiento, sino una imitación de sentimiento, su exhibición. A lo cual suele denominarse histeria. Por eso el homo sentimentalis (es decir, el hombre que ha hecho del sentimiento un valor) es en realidad lo mismo que el homo hystericus. Lo cual no significa que el hombre que imita un sentimiento no lo sienta. El actor desempeña el papel del viejo rey Lear siente en el escenario, a la vista de todos los espectadores, la tristeza de un hombre abandonado y traicionado, pero esa tristeza se esfuma en el momento en que termina la función. Por eso el homo sentimentalis, que con sus grandes sentimientos nos avergüenza, acto seguido nos deja pasmados con una inexplicable indiferencia.
El homo sentimentalis no encontró por eso allí el contrapeso suficiente y se convirtió en su propia hipérbole, a la que se denomina usualmente alma esclava.
Pienso, luego existo es el comentario de un intelectual que subestima el dolor de muelas. Siento, luego existo es una verdad que posee una validez mucho más general y se refiere a todo lo vivo. Mi yo no se diferencia esencialmente del de ustedes por lo que piensa. Gente hay mucha, ideas pocas; todos pensamos aproximadamente lo mismo y las ideas nos las traspasamos, las pedimos prestadas, las robamos. Pero cuando alguien me pisa un pie, el dolor sólo lo siento yo. La base del yo no es el pensamiento, sino el sufrimiento, que es el más básico de todos los sentimientos. En el sufrimiento, ni siquiera un gato puede dudar de su intransferible yo. En un sufrimiento fuerte, el mundo desaparece y cada uno de nosotros está a solas consigo mismo. El sufrimiento es la universidad del egocentrismo.

"La inmortalidad", Milan Kundera.

Es una ilusión ingenua creer que nuestra imagen no es más que una apariencia tras la cual está escondido nuestro yo como la única esencia verdadera, independiente de los ojos del mundo. Nuestro yo es una mera apariencia, inaprehensible, indescriptible, nebulosa, mientras que la única realidad, demasiado inaprehensible y descriptible, es nuestra imagen a los ojos de los demás. Y lo peor es que no eres su dueño. Primero intentas dibujarla tú mismo, después quieres al menos influir en ella y controlarla, pero en vano; basta con una frase mal intencionada y te conviertes para siempre en una caricatura tristemente simple.

"El lenguaje".

Todo se juega, pues, en el lenguaje; es él quien asigna al sujeto su lugar. La comunicación es, entonces, el proceso en el que el sujeto es reconocido como tal por los otros. Se trata en suma, de un pacto de mutuo reconocimiento. La primera de sus cláusulas, la más ilusoria, es aquella que concede al lenguaje el estatuto de un instrumento a través del cual los sujetos se comunican.
Es pues compleja la ficción del sujeto. Pero lo más asombroso es que la ficción se materializa _de ella nace, en último extremo, esa red de intersubjetividad que llamamos sociedad.
No obstante, la angustia no ha desaparecido; emerge, una y otra vez, aunque el sujeto viva dándole la espalda. (La soledad, esa imborrable experiencia esencial, sigue presente poniendo en evidencia, una y otra vez, a ese sujeto que se cree comunicado.) Y junto a la angustia, el goce. El goce, lo sabemos, es diferente del placer; si éste excluye la angustia y ofrece confort, aquél emerge siempre asociado a la angustia, siempre más allá de los límites de lo confortable _del orden,pues no hay confort desordenado.
Y he aquí el texto _entendamos por tal algo que no es del orden del mensaje, algo que escapa a la ceremonia reconciliadora de la comunicación; quizás lo que llamamos arte sea una de sus manifestaciones ejemplares. El texto, decimos, como un lugar donde el sujeto no se reafirma en la repetición, donde escapa a la tautología. Donde, en suma, se pone en cuestión como sujeto.

sábado, 20 de octubre de 2007

"La idea del eterno retorno".

I. El mito del eterno retorno viene a decir, que una vida que desaparece de una vez para siempre, que no retorna, es como una sombra, carece de peso, está muerta de antemano y, si ha sido horrorosa, bella, ele vada,ese horror, esa elevación o esa belleza nada significan.
II. Si cada uno de los instantes de nuestra vida se va a repetir infinitas veces, estamos clavados a la eternidad como Jesucristo a la cruz. La imagen es terrible. En el mundo del eterno retorno descansa sobre cada gesto el peso de una insoportable responsabilidad. Ese es el momento por el cual Nietzsche llamó a la idea del eterno retorno la carga más pesada.
Pero si el eterno retorno es la carga más pesada,entonces nuestras vidas pueden aparecer, sobre ese telón de fondo, en toda su maravillosa levedad.
¿Pero es de verdad terrible el peso y maravillosa levedad?
La carga más pesada nos destroza, somos derribados por ella, nos aplasta contra la tierra. la carga más pesada por lo tanto, a la vez, la imagen de la más intensa plenitud de la vida. Cuanto más pesada sea la carga, más a ras de tierra estará nuestra vida, ,más real y verdadera será.

"La Metáfora del Espejo".

Un espejo, dice la enciclopedia, es una "superficie brillante en la que se reflejan las imágenes, especialmente la fabricada con una placa de cristal azogado por la parte posterior, o con una plancha metálica bruñida".
¿Y qué es, entonces, una imagen? "Apariencia visible de una persona o cosa por efecto de ciertos fenómenos de óptica// Reproducción de la figura de un objeto, sobre un espejo, pantalla, etc."
Extraño lugar, pues, el espejo. En él se reflejan las imágenes, las apariencias visibles de las cosas. Imagen de imagen, apariencia de apariencia, vértice mismo de una reflexión, es el lugar sin espacio_y sin densidad_por excelencia; los espacios que en él se muestran no le pertenecen, son tan sólo espacios reflejados.s